Homenaje a José Berenguer

CECILIA PUGA LARRAIN

En 2003 el Boletín del Museo Chileno de Arte Precolombino estaba en un punto de quiebre: se cerraba definitivamente o se abordaba con energías renovadas, inyectándole recursos y orientándolo según una mirada estratégica de largo plazo. La revista, en ese entonces, ya era un espacio valioso de divulgación de la investigación realizada por especialistas chilenos y extranjeros en torno al arte precolombino y la arqueología, y como muchos proyectos editoriales de nuestro país, se hacía a pulso, sin el presupuesto requerido, y dependía en gran medida del trabajo y compromiso de su fundador y editor jefe, José Berenguer.

Apoyados en la misión fundacional del Museo Chileno de Arte Precolombino de estudiar y difundir el arte de los pueblos de América, José Berenguer, entonces curador jefe, junto a José Luis Martínez y al director Carlos Aldunate, fundaron esta revista de aparición ocasional, que en 1986 que se transformaría rápidamente en el órgano científico oficial del Museo, vinculándolo con el medio académico dedicado al arte precolombino.

El proyecto editorial liderado por José Berenguer tuvo desde sus inicios claridad en el formato y en la estructura de contenidos, y hasta el año 2004 su frecuencia dependía de la cantidad de artículos con que se contaba. No obstante, la falta de recursos, de personal con dedicación exclusiva, y de estructura administrativa, cuestionaron dramáticamente su continuidad ese año. Sin embargo, las crisis –dicen– son también momentos de cambio y en el caso del Boletín, este momento se transformaría en una ambiciosa refundación: se inició un proceso de formalización y estandarización que permitió indexarla y convertirla en una publicación de divulgación científica en el campo del arte precolombino capaz de competir con las más importantes revistas científicas de América.

En 10 años, José Berenguer junto a su equipo, logró pasar de una revista de aparición ocasional (a veces solo un volumen anual), a una con publicación continua y empaquetamiento semestral en formato digital, indexada con altísimos estándares en las principales bases de datos y plataformas académicas a nivel latinoamericano e internacional. La nueva condición que adquirió el Boletín del Museo Chileno de Arte Precolombino, lo hizo atractivo para prestigiosas instituciones académicas, como la Universidad Adolfo Ibáñez y la Pontificia Universidad Católica de Chile, quienes vinieron a reforzar su valor académico y su sostenibilidad mediante convenios de colaboración con la revista.

En el contexto de una institución pequeña, con un presupuesto más que ajustado, geográficamente ubicada en la periferia de los grandes centros de producción científica, esta es una hazaña notable y digna de máxima admiración.

Desde el Museo Chileno de Arte Precolombino no podemos más que agradecer y celebrar la fuerza, convicción y profundidad académica con la que José Berenguer abordó desde sus inicios este proyecto editorial que nos honra.

Cecilia Puga Larrain*

* Directora del Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago, Chile.
E-mail: cpuga@museoprecolombino.cl